Cuando aparece una fuga, una rotura o un problema en una tubería, muchas personas piensan automáticamente en obras, zanjas, polvo y varios días de molestias. Sin embargo, hoy existen sistemas que permiten rehabilitar determinadas canalizaciones desde el interior, evitando en muchos casos tener que levantar suelos, romper paredes o realizar excavaciones.
El proceso comienza con una inspección para localizar con precisión el punto de la avería y comprobar el estado interior de la tubería. Una vez identificado el problema, se puede instalar en su interior un manguito o manga impregnada con resina, creando una nueva conducción dentro de la existente.
Este tipo de reparación reduce notablemente las molestias habituales de una obra tradicional, como el ruido, la suciedad o los tiempos de intervención. Además, permite trabajar en redes de saneamiento, bajantes, desagües y otras canalizaciones, tanto en viviendas como en garajes, comunidades o instalaciones industriales.
En Gainza Inspección trabajamos con sistemas de inspección, rehabilitación y reparación de tuberías sin obra, buscando siempre una solución técnica que permita resolver cada avería de la forma más precisa y menos invasiva posible.



